Historia del Matrimonio.

El motivo de un matrimonio siempre fue una union sagradad entre un hombre y una mujer para crear vida, un acuerdo entre un hombre y una mujer, de forma voluntaria y responsable, no es la falsa leyenda de los lavados de cerebro del Heteropatriarcado opresor; todo lo demas no debiera considerarse matrimonios, y si otra cosa, como Uniones Civiles o parejas de hecho, pero esto seria como statutos civil de cara al estado, porque es el que expira dichas licencias, y como cualquier negocio, dentro del Estado, es el propio estado y sus funcionarios el unico que de permiso para poder hacer actividades economicas (los matrimonios, uniones civiles, etc… pagan impuestos, pueden quebrar o tener beneficios, y pueden ir a tribunales corporativos civiles, como toda empresa), fuera del Estado dos personas pueden casarse y seguir formando hijos (nota, me refiero al ESTADO, en mayusculas, como corporacion con un Gobierno Corporativo como los actuales en donde el dinero es el tema numero 1, no en minusculas como comunidad de gente libre que se asocia y defiende intereses comunes de forma justa y honesta).

Durante miles de años una poderosa razón para casarse fue la de crear una familia y con ello mejorar las condiciones de vida. El matrimonio suponía un trabajo en equipo, un grupo de gente en el que los unos ayudaban a los otros. Implicaba una división del trabajo que asignaba a cada miembro de la pareja un tipo distinto de tareas. El matrimonio también era útil para crear y mantener relaciones de cooperación entre familias y comunidades. Durante cientos de años la unión conyugal se organizó sobre la supremacía masculina. Se daba por supuesto que la subordinación de la mujer al varón debía perpetuarse. Hoy ha desaparecido -en algunos países- la base legal y económica que sustentaba la autoridad del marido sobre la esposa. Todavía es verdad que cuando una mujer se casa se encarga de más tareas domésticas de las que llevaba a cabo antes de casarse, y sigue siendo cierto que los varones trabajan menos en labores domésticas.

hasta que en siglo XVIII se empezó a pensar en Europa y en América que el enamoramiento debía ser la razón principal para casarse. Concebir el amor como motivo para contraer matrimonio fue, como escribe Coontz en estas páginas, una novedad radical que concedió a los jóvenes una libertad de elección que ya no se basaba en intereses económicos o políticos. La importancia que se dio a los sentimientos en el siglo XIX y la sexualización que tuvo lugar en el siglo XX fueron pasos lógicos en la nueva manera de entender el matrimonio.

 

Chicos y chicas se casaban más jóvenes y en Norteamérica el índice de divorcios no llegaba a la mitad de los registrados en los años cuarenta. Como escribe Coontz, “el matrimonio era sencillamente el primer y último propósito de la vida”. En estos años el modelo conyugal a seguir estaba compuesto por el “marido proveedor” y la “esposa ama de casa”.

Durante el último siglo la proporción de solteros ha aumentado en los Estados Unidos y en Europa. Las causas de este cambio son, en parte, económicas, ya que se ha hecho más difícil poder mantener una familia de acuerdo a las normas contemporáneas de vida; en parte sociales, ya que el aumento de placeres sociales y oportunidades han desplazado en cierto grado las aspiraciones e intereses domésticos; y en parte morales, pues la relajada noción de la castidad ha hecho que aumente el número de los que buscan satisfacer sus deseos sexuales fuera del matrimonio. Desde el punto de vista de la moral social y del bienestar social, el celibato moderno es casi un gran mal.

El Matrimonio como una Ceremonia o Contrato

El acto, formalidad, o ceremonia en la que la unión matrimonial se crea, ha diferido ampliamente en épocas diferentes y entre las diferentes civilizaciones. Uno de las primeras y más frecuente costumbre acerca del matrimonio era la captura de una mujer por parte de su futuro marido, normalmente de otra tribu a la que él pertenecía. En la mayoría de los pueblos primitivos este hecho parece haber sido considerado un medios para conseguir esposa, más que la formación propiamente de la unión matrimonial. Luego de la captura, empezaba la convivencia, y esta, estaba generalmente desprovista de cualquier tipo de formalidad. La captura de esposas continuó de manera simbólica en muchos lugares después de que esta cesara. Todavía existe en algunos pueblos no civilizados, y en tiempos no tan lejanos se daba en algunos lugares de Europa Oriental. Después de que esta práctica se convirtiera en algo simulado, era frecuentemente considerado como la ceremonia en sí, o como un acompañamiento esencial del matrimonio. La captura simbólica ha dado en gran parte pie a la costumbre de comprar esposas, la cual prevalece hasta hoy en día en muchos pueblos no civilizados. Esta ha adquirido varias formas. A veces la persona que deseaba una esposa entregaba a cambio de ella a una parienta; a veces trabajaba durante un periodo de tiempo para el padre de su futura esposa, costumbre esta frecuente entre los antiguos hebreos; pero la más común era pagar por la novia una cantidad de dinero o con algún bien. Así como la captura, la compra se convirtió con el tiempo en un símbolo para significar la toma de una esposa y la formación de la unión matrimonial. A veces, sin embargo, era meramente una ceremonia de acompañamiento. Otras formas de ceremonias han acompañado o han constituido el inicio de la unión matrimonial, siendo la más común la de realizar algún tipo de celebración; todavía hoy en muchos pueblos no civilizados, los matrimonios se realizan sin ninguna ceremonia formal.
Para muchos pueblos no civilizados, y para la mayoría de los civilizados, los matrimonios son considerados un rito religioso o incluyen rasgos religiosos, aunque el elemento religioso no siempre es considerado un requisito de validez para dicha unión. El rito del matrimonio cristiano en un acto religioso del más alto nivel, a saber, es uno de los siete sacramentos. Si bien Lutero declaró que el matrimonio no era un sacramento sino un “acto mundano”, todas las sectas protestantes han continuado considerándolo un acto religioso, pues normalmente lo realizan ante la presencia de un clérigo. Debido a la influencia luterana y a la Revolución francesa, se ha instituido el matrimonio civil en casi todos los países de Europa y de América del Norte, así como en algunos países de América del Sur. En algunos países el matrimonio religioso es esencial para la validez de la unión ante el derecho civil, mientras que en otros, por ejemplo en los Estados Unidos, es sólo una de las vías por las cuales un matrimonio se puede realizar. El matrimonio civil, no es, sin embargo, una institución de la post-reforma, pues existió entre los antiguos peruanos, y entre los aborígenes de América del Norte.
Ya sea visto como un estado o como un contrato, o desde el punto de vista religioso y moral o de bienestar social, el matrimonio aparece en su más elevada noción en las enseñanzas y prácticas de la Iglesia católica. El hecho de que este contrato sea un sacramento imprime en la mente popular su importancia y la santidad de la relación empezada. El hecho de que la unión sea indisoluble y monógama promueve en su grado más alto el bienestar de los padres e hijos, y estimula en toda la comunidad la práctica de la virtud del autodominio y del altruismo que son esenciales para el bienestar social, físico, mental, y moral (véase FAMILIA; DIVORCIO).
2. Aunque la concepción canónica del matrimonio dista considerablemente de la configurada por el Derecho romano, la tradición canónica aceptó la definición que diera éste. Prueba de ello puede ser lo afirmado por Pío XI: «Porque como ya tantos siglos antes había definido el antiguo Derecho romano, el matrimonio es la unión de marido y mujer, el consorcio de la vida toda, la comunicación del derecho divino y humano (D. XXIII, II, 1)» (Encíclica «Casti Connubii», del 31 de diciembre de 1930, número 52).

El Código Canónico derogado (1917) no ofreció una definición sobre el matrimonio. Lo más cercano a tal intento podría ser lo afirmado al establecer el mínimo conocimiento necesario para poder contraerlo: «no ignorar que el matrimonio es una sociedad permanente entre varón y mujer para engendrar hijos» (c. 1.182.1).

Sin pretender dar una defnición estricta, el Concilio Vaticano II (1962-1965) dedicó páginas bellísimas a la concepción cristiana del matrimonio. Una de las más importantes es ésta: «Fundada por el Creador y en posesión de sus propias leyes, la íntima comunidad de vida conyugal de vida y amor está establecida sobre la alianza de los cónyuges, es decir, sobre su consentimiento personal e irrevocable. Así del acto humano, por el cual los esposos se dan y se reciben mutuamente, nace aún ante la sociedad civil, un insitutuo confirmado por la ley divina. Este vínculo sagrado, en atención al bien, tanto de los esposos y de la prole como de la sociedad, no depende de la decisión humana, pues el mismo Dios es autor del matrimonio, al que ha dotado con bienes y fines varios; su importancia es muy grande para la continuación de género humano, para el bienestar personal de cda miembro de la familia y su suerte eterna, para la estabilidad, paz y prosperidad de la misma familia y de toda la sociedad humana (Constitución pastoral «Gaudium et Spes», número 48,1).

El Código Canónico vigente (1983) vuelve a conectar con la terminología romanista («consortium omnis vitae»). Al referirse al conocimiento mínimo necesario para contraer afirma: «no ignorar que el matrimonio es un consorcio permanente entre varón y mujer, ordenado a la procreación de la prole mediante una cierta cooperación sexual» (c. 1.096,1). Pero donde se contiene una concisa definición legal es cuando afirma: «Mediante la alianza matrimonial el varón y la mujer establecen entre sí un consorcio de toda la vida («consorcio totius vitae») ordenado por su misma índole natural al bien de los cónyuges y a la generación y educación de la prole» (c. 1.055,1).

Para poder hacer negocios en el pais, esto es, traer hijos legales, tienes que tener una licencia, como cualquier ciudadano, para ello necesitas un monton de papeles (antiguamente, apenas hacian falta papeles, principalmente el contrato de matrimonio, que te validaba la iglesia) en la actualidad, tanto si es por lo civil como por lo canonico, los papeles son los mismos, porque no hay distincion (y por tanto no hay separacion iglesia/estado, que tanto publicitan ciertos estamentos).

Los documentos que tendréis que presentar son:

1Certificado literal de Nacimiento actualizado de cada uno de los contrayentes. Para obtenerlo hay que dirigirse al Registro Civil del lugar de nacimiento. Tardan aproximadamente cinco días en tenerlo listo.
2Certificado de soltería de los futuros esposos. Consiste en una declaración jurada del estado civil. El impreso se consigue en el Registro Civil del lugar de residencia.
3Certificado de empadronamiento. Hay que pedirlo en el ayuntamiento de la población donde se haya residido los dos últimos años. En las grandes ciudades también se puede pedir en las Juntas Municipales.
4Fotocopia del Documento Nacional de Identidad, Pasaporte o Tarjeta de residencia de ambos y el original.
5La solicitud que os facilitarán en el Registro Civil cumplimentada.
Es imprescindible que los testigos también lleven su Documento Nacional de Identidad o su Pasaporte.

Union Civil: Dentro de tu relacion contractual con el estado (recordemos que el estado es una persona legal/ficticia o ficcion legal, por tanto, no existe) una de las nuevas opciones de parejas reconocidas es una union civil, especialmente para parejas del mismo sexo y/o personas con generos raros, que no van a tener productos o hijos debido a su naturaleza, igualmente el Estado les va a conceder un nuevo tipo de licencia llamada: L. de Union Civil, que puede tener beneficios economicos, como normalmente ocurre con los Estados civiles del Estado.

También la unión civil busca proteger el libre ejercicio de los derechos humanos de las personas LGTBI ante las hostilidades de la sociedad cualquiera que fuese el motivo. La intervención del Estado a través de sus políticas públicas es importante al realizar una labor tutelar de su integridad y bienestar permanente, definiendo así su vigencia como sector de la sociedad.

La fuente de los derechos y obligaciones de la unión civil provienen de la decisión de dos personas a estar juntas, motivada generalmente por un vínculo afectivo o uno de índole contractual. Ello obedece al sistema jurídico del país donde se asegure que ambas personas alcancen a concretar su desarrollo libre y su bienestar común.

https://es.wikipedia.org/wiki/Uni%C3%B3n_civil

 

Parejas de Hecho: Una pareja de hecho, emparejamiento doméstico o asociación libre (unión libre, unión de hecho o unión registrada) es la unión afectiva de dos personas físicas, con independencia de su orientación sexual, a fin de convivir de forma estable, en una relación de afectividad análoga a la conyugal.

Dada la vinculación solo afectiva y de convivencia entre los componentes de las parejas de hecho, que en ocasiones conlleva una dependencia económica análoga a la de un matrimonio, algunos ordenamientos jurídicos se han visto en la necesidad de regularlas para evitar el desamparo de alguno de los componentes de la pareja en ciertas situaciones como muerte del otro, enfermedad, etc. https://es.wikipedia.org/wiki/Pareja_de_hecho

Conclusiones:

El matrimonio es una union sagrada para crear vida, hijos, aceptada en casi todas las religiones y en casi todas con una ceremonia; antiguamente se secuestraba a las mujeres de otras tribus/pueblos y luego se convivia con ellas y mas tarde se casaba con ellas, mas adelante esto casi se ha perdido y se ha hecho ornamental/figurado, pero todavia persiste la dote economica a la familia de la mujer que en absoluto considero que a la mujer se la tratase como a un objeto; ademas siempre se ha considerado un contrato de muto acuerdo entre el hombre y la mujer (para traer vida) con dos testigos, fue en el S. XVIII cuando se empezo a ver el matrimonio como una union de amor (justamente cuando empezo a aparecer el romanticismo), pero no a traer vida. En el S XX espcialmente en EEUU el objetivo de la vida era el matrimonio en si (=el amor) no traer vida o producto (hijos), y la union era legalmente uno, no era un heteropatriarcado opresor como dicen muchos. Por ultimo primero la iglesia adopto el matrimonio bajo el derecho canonico, y por ultimo el Estado, que lo considera mas bien junto a otro tipo de uniones, como un mero hecho afectivo, no sagrado.

 

http://www.enciclopedia-juridica.biz14.com/d/matrimonio-canonico/matrimonio-canonico.htm

http://www.elcultural.com/revista/letras/Historia-del-matrimonio/18408http://ec.aciprensa.com/wiki/Historia_del_Matrimonio

http://parejas.about.com/od/formarpareja/a/Historia-Del-Matrimonio-A-Traves-Del-Tiempo-I.htm

https://temasdederecho.wordpress.com/tag/evolucion-historica-del-matrimonio/

 

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