¿Quieres seguir fumando? Pues no leas esto III.

Ayer leíamos ¿Quieres seguir fumando? Pues no leas esto Segunda parte

Y hoy en esta ultima parte vamos a aportar toda la documentación científica que prueba que todo lo que has leído hasta aquí es cierto. Simplemente no lo sabias.

Podemos leer este artículo publicado en Science via Galiciaverde. Traducción al español:

Fuente: Revista “Investigación y Ciencia”: Humo radiactivo | Investigación y Ciencia | Investigación y Ciencia

Humo radiactivo
La industria tabaquera lleva décadas sin hacer nada para eliminar un isótopo peligroso de los cigarrillos.

En noviembre de 2006, Alexander Litvinenko, antiguo agente de la KGB, moría en un hospital de Londres bajo circunstancias que recordaban a los asesinatos de la guerra fría. El veneno que acabó con su vida, un isótopo radiactivo llamado polonio 210, se encuentra mucho más extendido de lo que creemos: la población mundial fuma unos seis billones de cigarrillos al año, y cada uno de ellos contiene una pequeña cantidad de polonio210 que acaba en los pulmones. Para un fumador de paquete y medio al día, la cantidad de veneno inhalada a lo largo de un año supone una radiación equivalente a la de 300 radiografías de tórax.
Aunque el polonio no constituya el principal carcinógeno del humo del tabaco, solo en EE.UU. provoca miles de muertes al año. Pero, a diferencia de lo que ocurre con otras sustancias nocivas, las muertes provocadas por polonio podrían evitarse con facilidad. La industria tabaquera conoce la presencia del polonio en los cigarrillos desde hace casi cincuenta años. Existen documentos internos que demuestran que los fabricantes idearon métodos para rebajar de manera drástica la concentración del isótopo en el humo del tabaco, pero decidieron no hacer nada y mantuvieron en secreto sus investigaciones.

Nota: Tengo la revista en casa. Parece claro que el tabaco produce cáncer, sobre todo, porque llena los pulmones de partículas alfa.

De momento  coloco este informe elaborado por la asesoría Campbell-Johnson para la asociación británica de productores de tabaco (BAT) en 1978…y les dejo un titular…

Necesitamos algo para que la gente muera

Este informe ha sido citado en innumerables ocasiones en la prensa escrita…añadiendo en contadisimas ocasiones el enlace a la fuente…

En el Economista en 2009

En el Pais, tambien en 2009

Aquí una de las primeras citas en ingles…en 2001

Daily Doc: BAT, Nov 20, 197 BAT: ‘We really need something for people to die of.’

Podéis profundizar en este articulo en ingles aquí.

Algunas de las perlas traducidas al gogliano:

“…con un alargamiento general de la expectativa de vida que realmente necesitamos algo para que la gente muera de. En sustitución de los efectos de la guerra, la pobreza y el hambre, el cáncer, como la enfermedad de los países ricos y desarrollados, pueden tener una parte predestinado a jugar. El argumento no es, obviamente, que la industria del tabaco podría utilizar públicamente. Sin embargo, su peso, como un factor psicológico en la perpetuación de gusto de la gente por fumar como un hábito placentero si arriesgado, ¿no debería ser subestimado…”

Hoy en día muchas personas han aceptado este mantra como suyo: !De algo hay que morir¡ ¿no me digan que no le han escuchado decir esto a algún fumador? Bueno la sociedad en general ha asumido ese mantra como suyo. ¿Quien contribuye a extender este pensamiento?

“…Los estrechos vínculos que se han forjado durante muchos años [por la industria del tabaco] con el Gobierno, los parlamentarios, los contactos científicos, la comunidad médica, los círculos académicos y profesionales, los sindicatos y otros (inlcluding los medios de comunicación) deben conservarse diligentemente y ampliado. A través de ellos, la industria está en condiciones de discutir e influir, a menudo sin la publicidad, la mayoría de las cuestiones en las que participa el tabaco. …”

Este es el enlace al documento original…

A PUBLIC RELATIONS STRATEGY FOR THE TOBACCO ADVISORY COUNCIL; APPRAISAL AND PROPOSALS PREPARED BY CAMPBELL JOHNSON LTD
BAT, Nov 20, 1978
Bates #: 109881385/1407

Y para mofa, befa y como SABIENDO PERFECTAMENTE LA CIENCIA DESDE 1964 que el tabaco era un grave inductor de cancer por el susodicho polonio 210…nadie actuo ni dijo nada, al reves la industria tabaquera estuvo trabajando en filtros que lograran minimizar la cantidad de polonio 210 que llegase a nuestros pulmones…

En estos mas de 100 documentos, textos científicos, de las compañías tabaqueras y de los organismos de control tanto de la salud como del control de la radiación podremos ver como LA CIENCIA CALLA PORQUE EL LOBBYE PAGA…

Busqueda de documentos oficiales que relacionan al Polonio 210, el cáncer y los fosfatosImprescindible archivar

Para muestra os dejo un extracto de donde se nos habla de los limpiadores de estática…unos objetos que estuvieron muy de moda en la epoca que los vinilos sonaban a toda hora en casa…y que nunca nos dijeron que en su interior portaban una pequeña carga del mortífero Polonio 210…

EXPOSICIÓN A LA RADIACIÓN DE PRODUCTOS DE CONSUMO Y FUENTES DE DIVERSAS

3 .1.3 eliminadores estáticos

Eliminadores de electricidad estática que contienen fuentes radiactivas se utilizan ampliamente en la industria para reducir la acumulación de carga eléctrica en ciertos materiales. La radiación ioniza el aire alrededor de un objeto cargado y por lo tanto permite la carga de ser neutralizado. Eliminadores estáticos contienen materiales radiactivos se utilizan como productos de consumo para reducir el carga estática en discos fonográficos y películas fotográficas.

El único fabricante de estos dispositivos en los Estados Unidos utiliza
210Po. El polonio-210 (vida media de 138 días) es principalmente un emisor alfa con un 803 keV de rayos gamma que se emite en 0,001 por ciento de la desintegraciones. Según el fabricante, el 210Po se entremezcla en “microesferas” de material cerámico. Esto está en contraste con previa práctica en la que el 210Po se mantiene en su lugar por una capa delgada de material de chapado en oro o similares. La experiencia demuestra que suelta “210Po contaminación menudo el resultado de la utilización de eliminadores de estática del tipo anterior. Las microesferas de cerámica actualmente en uso se reivindican para evitar tal contaminación y para ser insoluble en los fluidos corporales, si
ingerido.

También, el tamaño físico de las microesferas es lo suficientemente grande
por lo que la inhalación del material es poco probable.

Como un producto de consumo, estos dispositivos contienen menos de 0,5 mCi de 210Po. Si se supone que el único riesgo significativo en este caso es
que a partir de la componente gamma de la desintegración S10Po, una
podría esperarse dosis corporal equivalente anual de 1 μrem. la
dosis equivalente anual promedio de la población, asumiendo una exposición población de 100.000 personas, sería de menos de 10 -μrem.

Por supuesto aquí se hablaba de radiación gamma…¿cuantas muertes podrían derivarse a la utilización por millones de personas en todo el mundo de uno de esos artilugios? Objetos que mas de un coleccionista de vinilos poseerá todavía sin saber el peligro que entraña ya que nunca se advirtió de su peligrosidad…En este documento que les he dejado hay otros muchos tipos de objetos y situaciones que hace 10, 15, 20 o mas años no se consideraban peligrosas pero que a buen seguro habrán causado mas de un cáncer…

Fuente: https://tecnicopreocupado.com/2014/09/22/quieres-seguir-fumando-pues-no-leas-esto-tercera-parte/

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¿Quieres seguir fumando? Pues no leas esto II.

 

Venimos de ¿Quieres seguir fumando? Pues no leas esto

Los malditos fosfatos, están por todas partes…

El otro día me preguntaba que coño pintan en los dentífricos (sobre todo en los infantiles…si los niños tienen dientes de leche…!LECHE¡) hay de todo tipo, los glicerofosfatos cálcicos los fabrica Monsanto en Brasil…esto vienen haciendolo desde los 80 mas o menos. Busque la explicación oficial (esta en el hilo que cito abajo) y la verdad es que no me convencio…tengo que preguntarle a mi amigo catedrático de química.

Creo que están matando dos pájaros de un tiro (y nunca mejor dicho lo de matar), el otro dia escribia esto:

N exo entre la industria nuclear y la peste del siglo xxi: El cancer

NEXO ENTRE LA INDUSTRIA NUCLEAR Y LA PESTE DEL SIGLO XXI: EL CANCER

Dedicado a la persona que creé que ciertas investigaciones son magufadas…y al troll que nos retira la quinta estrella.

Personalmente y tras observar ciertos patrones en muchas de las posibles causas del cáncer cada vez aumenta mi certeza (de forma incongruentemente hipotética, claro) de que todo cancer tiene un origen mutagénico o bien por radiación o bien por alteración fisica de la propia molécula del ADN y que de todo ello como no, tiene gran parte de culpa la industria militar-nuclear, me explicare:

_ Los que son originados por alteración fisica de la propia molécula del ADN, como por ejemplo gran parte de las substancias químicas que recoge la legislación de la UE…como el benceno, muchos tipos de derivados del petróleo y los “inofensivos” colorantes (moléculas pequeñas de estructura plana que pueden quedarse insertadas en la hélice del ADN impidiendo su correcta copia). Estos componentes están bien documentados en la literatura científica y se suelen manejar por tanto dentro de los parámetros adecuados de seguridad…estos por tanto son los que menos me preocupan.

Vease la legislación y la lista que maneja la Unión Europea…una enorme lista.

“Exposición a agentes carcinógenos y mutágenos página oficial EU”

Exposición a agentes carcinógenos y mutágenos

Por supuesto nos remiten a la nueva catalogación REACH donde tenemos organizadas a las sustancias quimicas según sus propiedades y su peligrosidad.

Reference documents – Chemicals – Enterprise and Industry

Para que veáis lo que contamos para Europa, si buscamos en español no encontraremos dicha documentación ya que solo esta en inglés, alemán y frances.

Documents de référence – Produits chimiques – Entreprises et industrie

_ Los de origen radiactivo (por emisión de rafiaciones ionizantes de origen no natural) y que dañan el ADN o bien por alta energía emitida a distancia (radiación gamma o beta) o bien tras la inhalación de un radioisótopo que queda agazapado dentro de nuestro cuerpo (radiación alfa) y lo daña poco a poco desde dentro. Este tipo de daño que normalmente viene de mano de la energía de baja emisión o radiación alfa es la mas peligrosa desde mi punto de vista ya que es casi imposible de medir y por tanto de eludir mediante profilaxis.

Boletn Armas contra las Guerras

Y es aquí donde entran en acción los fosfatos, esos aditivos que aplicamos como conservantes a una innumerable cantidad de alimentos.

Comprobemos las pruebas, como no:

“Fosfatos y Cancer (lista de los aditivos mas utilizados en alimentación)”

“…Un conservante muy utilizado en alimentos, puede acelerar el Cáncer de Pulmón. Se trata de los Fosfatos Inorganicos que se usan como aditivos en Carnes, Quesos, Bebidas y Panificación. Muchas veces podemos encontrar estos aditivos solamente mencionados por su numero (INS). Aquí les acercamos un listado de estos códigos para que Ud. sepa identificarlos en los productos que consume…”

cancer.org.ar – Fosfatos y Cancer

“PUBLICADO EN ‘CANCER PREVENTION RESEARCH’
Una dieta alta en fosfatos puede favorecer el csncdr de piel”

Una dieta alta en fosfatos puede favorecer el cáncer de piel – DiarioMedico.com

Fijaros quien patrocina dicha web “oficial” entre la ciencia médica…

oncologia.diariomedico .

“Los fosfatos de los alimentos podrían estimular el cáncer de pulmón”

Los fosfatos de los alimentos podrian estimular el cancer de pulmon | terra

“Los Aditivos producen Cancer”

SALUD Y MEDICINA: Los Aditivos producen Cancer

Aquí ya teneis dos estudios publicados en revista científica, el de la facultad de Emory publicado en la revista Cancer Prevention Research y el de la universidad nacional de Seul ublicado publicado en el American Journal of Respiratory and Critical Care Medicine (doi:10.1164/rccm.200802-306OC)

¿Pero y por qué los fosfatos y no otras substancias? Los fosfatos están considerados seguros en la industria alimentaria…ya habéis visto la lista que posteaba arriba…

cancer.org.ar – Fosfatos y Cancer

¿Pero y en las muertes por el tabaco…?

La TV jamas os dira que teneis Polonio 210 en vuestros pulmones por fumar tabaco. Jamas os diran que los fosfatos con que fertilizamos nuestras cosechas contienen trazas de uranidos…todos emisores de radiaciones alfa que son prácticamente imposibles de detectar.

“Polonio-210 en el tabaco

En 1964 se publicó que el 210Po era un ingrediente del humo del tabaco. El 210Po emite radiación alfa que es una de las formas de radiación carcinógena.

Experimentos con animales mostraron que la inhalación de humo de tabaco era una causa de cáncer de pulmón en animales. Se cree que el 210Po se deposita en las bifurcaciones bronquiales, resultando que hay dosis sustanciales de radiación alfa en los lugares donde los carcinomas aparecen con frecuencia. La radiación alfa también se ha demostrado que induce caminos de señales en células que no están directamente expuestas (el llamado efecto transeúnte).

Las concentraciones medias de 210Po en el tejido de los fumadores se han observado que son más del doble que las de los no-fumadores. Se calcula que los fumadores de 1,5 cajetillas (30 cigarrillos) diarias están expuestos a tanta radiación como si fueran sometidos a 300 radiografías al año.

Se ha calculado que el 210Po es responsable del 1% de todos los cánceres de pulmón de los Estados Unidos. Como cada año se calcula que 162460 muertes en Estados Unidos y 1,3 millones de muertes en todo el mundo son atribuibles al cáncer de pulmón, el 210Po puede ser el responsable cada año de más de 1600 muertes en los Estados Unidos y 11700 en todo el mundo.

Aunque la atmósfera contiene 210Po proveniente del Radio-226 naturalmente presente en la corteza terrestre, la mayoría del 210Po en las plantas de tabaco probablemente viene de los fertilizantes con alto contenido en fosfatos que se usan en las cosechas de tabaco. Los cultivadores de tabaco de los países desarrollados usan fundamentalmente fertilizantes manufacturados con alto contenido en fosfatos producidos a partir del mineral apatita, que contiene Radio-226 y radioisótopos descendientes como el Plomo-210 y el 210Po.

La cosecha de tabaco tiene la particularidad de que su aroma depende de la reducción de nitrógeno, que ocurre con la aplicación repetida de fertilizantes con alto contenido en fosfatos. Cuanto mayor sea el contenido de fosfatos en el fertilizante, mayor será la concentración de 210Po en la planta de tabaco.

El tabaco cultivado en algunos países en vías de desarrollo contiene aproximadamente un tercio menos de radiactividad que el tabaco cultivado en los países desarrollados. La radiactividad del tabaco cultivado en los Estados Unidos ha crecido con los años. Cuando para las cosechas de tabaco se usan fertilizantes de alto contenido en fosfatos, el 210Po es absorbido por las raíces de la planta. El 210Po también se deposita en la superficie de las hojas del tabaco, en unos pelillos pegajosos, que aglutinan las partículas de polvo radiactivo generadas durante la aplicación de los fertilizantes. Se cree que el 210Po se encapsula con fosfato de calcio y Plomo-210 en partículas radiactivas insolubles, que más adelante se transfieren directamente al humo de tabaco que es inhalado dentro de los pulmones del fumador.[1]

http://www.es.m.wikipedia.org/wiki/Polonio#section_3

Yo personalmente creo que la explicación es bien sencilla, la industria nuclear necesita extraer el uranio que hay en las grandes concentraciones de fosfatos y para ello ha montado la falsa necesidad del uso y abuso de la fertilización mediante fosfatos de los cultivos a nivel mundial:

Documento en pdf de la IAEA sobre OBTENCIÓN DE URANIO A PARTIR DE FOSFATOS EN MINERIA

http://db.tt/hzLzySah

“…El uranio forma unos cien minerales, en su gran mayoría óxidos, junto a diversos carbonatos, fosfatos, arseniatos, vanadatos y silicatos, con una composición muy compleja y una riqueza generalmente muy baja (unos 5 gramos/t). Se encuentra en forma de mineralizaciones hidrotermales asociadas a yacimientos de sulfuros en rocas ígneas ácidas, pizarras o en fosfatos…”

El uranio. La Verdad

Igual que el fracking necesita de la sobreexplotacion del gas natural el fosfato es la panacea para el uranio…si utilizamos fosfato por doquier…nos va aparecer como “residuo” uranio…!QUE PENA, VERDAD¡

¿Qué dicen nuestros amigos pronucleares de todo esto?

“Hay uranio para rato, aseguran AIEA y OCDE”

“En base a la evidencia geológica y al conocimiento sobre uranio en fosfatos, más de 35 millones de toneladas están disponibles para la explotación”, señalaron.

Y claro, mientras que van separando ese uranio de esas inmensas montañas de fosfatos (por cierto, utilizando todo tipo de sustancias toxicas como el ácido sulfúrico) quedarán algunas víctimas colaterales en forma de centenares de miles de muertes por cáncer o quizas sean millones ¿?

Ahora me queda claro por ejemplo que Cádiz sea la provincia con mayor incidencia de muertes por cáncer de España, allí se ubica la mayor industria del fosfato del país: Fertiberia.

http://db.tt/NqsG6j02

Ya sabeis que nuestro común amigo el Sr. Arbinaga tuvo que dimitir de su puesto por exponer tamaña crueldad a la junta de Andalucia…pero pruebas hay, montones de carpetas de pruebas.

Así que ya saben, cuando vayan a consumir cualquier producto conservado con fosfatos, preguntense si algún ppm de uranidos les habra tocado en suerte, creo que con probabilidades mas altas que las de que nos toque el gordo de navidad.

Como siempre digo, no me crean si no quieren pero por favor haganme el idem de informarse por su cuenta y verificar si es VERDAD todo lo que yo les he expuesto.

¿Sera por esto por lo que las Tabacaleras son obligadas a pagar indemnizaciones millonarias… o por que sus directivos han tenido un ataque de honradez?

Para todo aquel que quiera informarse sobre muchas mas mentiras nucleares les dejo el link de uno de mis programas de radio donde junto con Alfredo Embid, Maria Urizar y un servidor relatamos como empezó todo…

Hace 500 años ya se firmaba un documento de consentimiento y exoneración de responsabilidad médica

Aunque no deja de ser una tradición histórica, en muchos países los estudiantes que terminan la carrera de Medicina hacen el juramento hipocrático, una especie de norma ética que marca la relación médico-paciente. Se considera al griego Hipócrates (siglo V a.C.) como una de las figuras más destacadas de la historia de la medicina y muchos se refieren a él como el “padre de la medicina” en reconocimiento a sus importantes y duraderas contribuciones a esta ciencia. Fundador de una escuela de medicina en la antigua Grecia, la estableció como una disciplina separada de otros campos con los cuales se la había asociado tradicionalmente y convirtió el ejercicio de la medicina en una auténtica profesión, estableciéndose en el juramento que se lleva su nombre las bases del ejercicio de la medicina…

Juro por Apolo médico, por Esculapio, Higía y Panacea, por todos los dioses y todas las diosas, tomándolos como testigos, cumplir fielmente, según mi leal saber y entender, este juramento y compromiso:
Venerar como a mi padre a quien me enseñó este arte, compartir con él mis bienes y asistirles en sus necesidades; considerar a sus hijos como hermanos míos, enseñarles este arte gratuitamente si quieren aprenderlo; comunicar los preceptos vulgares y las enseñanzas secretas y todo lo demás de la doctrina a mis hijos y a los hijos de mis maestros, y a todos los alumnos comprometidos y que han prestado juramento, según costumbre, pero a nadie más.
Jamás daré a nadie medicamento mortal, por mucho que me soliciten, ni tomaré iniciativa alguna de este tipo; tampoco administraré abortivo a mujer alguna. Por el contrario, viviré y practicaré mi arte de forma santa y pura.
En cualquier casa que entre, lo haré para bien de los enfermos, apartándome de toda injusticia voluntaria y de toda corrupción, principalmente de toda relación vergonzosa con mujeres y muchachos, ya sean libres o esclavos.
Todo lo que vea y oiga en el ejercicio de mi profesión, y todo lo que supiere acerca de la vida de alguien, si es cosa que no debe ser divulgada, lo callaré y lo guardaré con secreto inviolable.
Si el juramento cumpliere íntegro, viva yo feliz y recoja los frutos de mi arte y sea honrado por todos los hombres y por la más remota posterioridad. Pero si soy transgresor y perjuro, avéngame lo contrario. -Texto clásico-

Hipócrates

En el Medievo las enseñanzas heredadas de la medicina clásica, con Hipócrates y Galeno como máximos representantes, dejaron paso a otras prácticas en las que cabría preguntarse si habríamos ido al médico en la Edad Media. Viendo las ilustraciones de la época, aquello de “en cualquier casa que entre, lo haré para bien de los enfermos” o “jamás daré a nadie medicamento mortal” parecía una broma de mal gusto. No sería hasta la llegada del Renacimiento, donde se recuperan los valores clásicos en todas las disciplinas, cuando el juramento, y su observancia, volverían a renacer. Habría que esperar hasta mediados del siglo XX, con la aprobación del Código de Nuremberg (1947), para encontrar nuevos términos en la relación médico-paciente como “consentimiento informado” o “exoneración de responsabilidad“. Algo que todos los que han tenido que pasar por un hospital para algún tipo de intervención conocen y han tenido que firmar. Se informa de la operación en cuestión, de las posibles consecuencias y se firma el consentimiento para dicha intervención y, a la vez, se libera al galeno de cualquier tipo de responsabilidad. Hasta aquí, todo en su lugar… pero como ya os he dicho en muchas ocasiones, si existe una disciplina en la que las verdades absolutas se pueden convertir en relativas, esa es la historia. Los historiadoresOmur Sayligil y Hilmi Ozdenb de la Universidad Eskisehir Osmangazi (Turquía) han encontradoun documento de consentimiento y exoneración de responsabilidad médica de 1524. Junto con la promesa de no demandar si algo sale mal, un paciente, en presencia de testigos, da permiso para que los cirujanos le extraigan una piedra de la vejiga.
Consentimiento y exoneración

“Esto está escrito para certificar que Dimitri bin nikola, un dhimmi -un no musulmán en el Imperio otomano-, residente en el barrio Balıkpazarı de la ciudad de Bursa, tiene una piedra en la vejiga y se presentó ante el cirujano Cerrah Seydi Ali bin Berekât es-Seybî para que se la quitase. Ante el tribunal de la Sharia en presencia del cadí pagará 300 akce (monedas de plata) por la extracción de piedra y Dimitri no demandará a Seydi Ali si sufre algún daño e incluso si pierde la vida debido a la eliminación de piedra”: bin Hasan hacı Abdullah bin Ali Kemal (Fecha: 26 de Dhu al-Qi’dah 933)

El complejo médico-farmacéutico, delincuencia organizada contra la salud (VI): la mafia de bata blanca

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Peter Breggin es psiquiatra en Ithaca (Nueva York) y autor de numerosos “papers” científicos. Hace algunos años escribió un artículo titulado Los científicos como mentirosos: del calentamiento global a la psiquiatría biológica, donde evidenciaba las miserias de una profesión, la médica,  denunciando tanto a sus colegas de gremio como al propio sistema de evaluación científica. En definitiva, desmontaba, de alguna manera, los fundamentos y protocolos sobre los que se basa la Medicina moderna, contaminados por los intereses de esos grandes grupos de presión económicos que representan las farmacéuticas. Se ha hablado siempre de esas corporaciones del medicamento como entidades corruptas y mafiosas, pero la mesa de operaciones cojeaba si no se colocaba la otra pata del engranaje, que se encarga de ajustar, oportunamente, Breggin, al que no le duelen prendas ni defensa corporativa alguna, para señalar con el dedo acusador las faltas de sus colegas a la hora de recibir sobornos de la industria de las drogas legales.

Empieza Breggin desmitificando y desfalsificando, con una buena andanada, la profesión a la que pertenece Como científico e investigador he estado enfrentándome a la comunidad de ciencia durante décadas en mi campo de la psiquiatría. Algunos de los mentirosos más grandes de la ciencia son profesores líderes de opinión que son citados habitualmente como expertos científicos. Pero usted sólo tiene que entrar en su perfil público y encontrará un representante de una compañía farmacéutica en su interior.

Muchos de estos investigadores, continua Breggin, que ponen sus nombres en los “papers” científicos en realidad están escritos por los departamentos de relaciones públicas de las compañías farmacéuticas. A esto se le suele llamar “escritura fantasma.” La corrupción, esa gran aliada de la ciencia médico-farmacéutica, alcanza, de este modo, cotas de verdadera desvergüenza y escándalo. Lo anuncia Breggin con un ejemplo: Varios de los profesores universitarios de psiquiatría más respetados de Estados Unidos resultaron ser, en secreto y en gran medida, responsables de la toma de decisiones de las compañías farmacéuticas. Sólo uno de ellos fue despedido, pero rápidamente se hizo cargo de otro departamento universitario de psiquiatría.

Pero ¿es cierto que toda la ciencia está completamente corrupta?, se pregunta Breggin, para afirmar a continuación: En el campo que mejor conozco, la psiquiatría biológica, casi toda ella vende humo y está financiada por la industria farmacéutica. La ciencia psiquiátrica sirve a las compañías farmacéuticas y éstas, a su vez, son la sombra de los profesionales de la salud e instituciones como el NIH, NIMH, la AMA, la Asociación Americana de Psiquiatría y las principales universidades. He descrito esta estructura de poder como el complejo psicofarmacéutico. El libro de Breggin, La locura de los Medicamentos (2008), una suerte premonitoria del lapidario libro de Peter Gotzsche (director médico de Cochrane), Medicamentos que matan y Crimen organizado, nos muestra cómo ese complejo es una completa burla a la adulterada y prostituida ciencia médica. Simplemente, dice Breggin, ya no se puede confiar en los llamados “expertos” de bata blanca. A menos que sirvan a sus amos (de la farmafia), sus investigaciones no serán publicadas.

Y…a vueltas con esa verdad “científica”, de la que suelen hacer gala dogmáticamente y utilizar como parapeto ideológico tanto pseudoescépticos (los modernos cruzados de la fe cientificista) como la propia comunidad médica oficialista, es decir, la tan cacareada medicina basada en laevidencia y su metodología probatoria de los “pares”, Breggin señala, de forma convincente, que La revisión por pares no proporciona ninguna protección en absoluto de esta monopolización de la ciencia. De hecho, es cómplice de ella. Se supone que los artículos revisados ​​por pares son juzgados “ciegamente” por evaluadores sin saber quien los escribió. Pero conocer el nombre del autor no importa tanto porque es el contenido lo que se quiere censurar. Hace muchos años, un revisor “cegado” (nunca mejor dicho) rechazó uno de mis artículos, porque había incluido un ensayo científico firmado con mí nombre real, Peter Breggin, en mi bibliografía.

La revisión por pares, prosigue Breggin, se convierte en un sistema cerrado, constituido por una red clientelar (de amiguetes) que excluye sistemáticamente a todos los científicos que persiguen la objetividad y honestidad. En su lugar, da servicio a una estructura de poder particular en la que está incardinada la propia revista que publica los resultados. Un ejemplo de todo esto es lo que Breggin alude a continuación: Los correos electrónicos que fueron hackeados a los científicos del calentamiento global mostraron una total ausencia de investigación crítica en sus revistas atacando, a su vez, a revistas alternativas. Lo mismo sucede en la psiquiatría y, probablemente, en todo el mundo médico donde grandes sumas de dinero están en juego.

Abordar esta cuestión comporta el hecho, como dice Breggin (y han confirmado otros jerifaltes de ciencia como Richard Horton o Marcia Angell, editor y ex editora, respectivamente, de la prestigiosa revista médica New England Journal of Medicine) de que No haya una solución fácil.Tenemos, continua Breggin, que ser mucho más escépticos acerca de los estudios científicos y sus dictámenes, los cuales sirven a grupos de interés poderosos, así como a las agendas políticas que les sustentan. Debemos hacer esto incluso cuando el artículo parezca apoyar nuestros propios intereses económicos o ideas políticas. Yo mismo me atreví a mirar con escepticismo en la literatura científica en mi propio campo y, en última instancia, la conclusión a la que llegué es que, a pesar de que colisionaba con mis intereses profesionales y económicos, tuve que enfrentarme a la verdad y revelar que la ciencia era errónea en la psiquiatría.

El americano pone el dedo en la llaga del siguiente modo Cuando se publican y se citan en los medios de comunicación frases del tipo “los últimos estudios…”, siempre debemos preguntarnos “¿A quién sirven esos estudios?” Si refuerzan a los enormes intereses financieros y políticos hay que tratar esos informes con total escepticismo. Como a menudo me he encontrado en mi campo, incluso datos subyacentes a esos estudios pueden ser falsificados.

Finalmente, Breggin, acaba sentenciando de forma categórica que El ponerse una bata blanca, sobre todo cuando sus bolsillos están llenos de dinero, no hace a un científico fiable. Galileo lo dijo muy bien: “En cuestiones de ciencia la autoridad de un millar de personas vale menos que el humilde razonamiento de un solo individuo.” Confíe en su propio sentido común y busque opiniones disidentes.

 

Fuente: http://uraniaenberlin.com/2016/01/05/el-complejo-medico-farmaceutico-delincuencia-organizada-contra-la-salud-6-la-mafia-de-bata-blanca/

 

El complejo médico-farmacéutico, delincuencia organizada contra la salud (V). La cultura de la corrupción como “modus operandi”

CORRUPTION

El norteamericano Jay S. Cohen es doctor en Medicina y no es precisamente de los que son muy condescendientes con la situación actual de ese “pacto de caballeros” que existe entre médicos y empresas farmacéuticas. En dos interesantísimos artículos titulados Cultura de la corrupción en la profesión médica deja bien a las claras que las cosas, en la llamada medicina oficial, están alcanzando unos derroteros que rozan (o sobrepasan) la prostitución de la profesión médica. Los conflictos de intereses de los galenos con la farmafia son moneda de curso común, mientras que esa industria intenta influir en los médicos a través de la promoción de sus drogas legales que son a veces útiles (pocas) e inservibles y iatrogénicas (en una buena parte). El doctor Cohen lo refleja en la primera parte de su artículo Decenas de miles de representantes de ventas aparecen en los consultorios médicos todos los días. Los pacientes en las salas de espera a menudo son superados en número por los representantes de la industria del medicamento (por lo general mujeres jóvenes y atractivas); aquí, lo único “atractivo” son unos buitres gordos encorbatados, apostados con sus maletines al acecho. Sobre este asunto Cohen apunta un dato de relevancia. Y es que, según el galeno norteamericano, los estudios han demostrado que la influencia de las compañías farmacéuticas sobre los médicos suelen dar lugar a decisiones irracionales y tienen un impacto negativo en el tratamiento de los pacientes.

Con ser ese un aspecto importante del entramado médico-farmacéutico, quizás la parte más decisiva de este fraude y corrupción generada por la industria de las drogas legales y las complicidades del establishment médico sea que, según Cohen, ellos (las corporaciones) no sólo ofrecen regalos, cenas y seminarios, sino que seleccionan cuidadosamente los estudios que apoyan el uso de sus medicamentos. El objetivo general es el control de la información que reciben los médicos acerca de los fármacos. Los estudios con resultados desfavorables no se publican. Es decir, los representantes de la industria farmacéutica no incluyen estudios independientes donde existan conclusiones menos favorables.

Marcia Angell, ex editora en jefe del New England Journal of Medicine, quien ya denunció, en su momento, la poca credibilidad de las investigaciones sobre ensayos clínicos, se hace eco de esta cuestión reflexionando acerca de esa telaraña de intereses creados mutuamente entre médicos y la mafia de las drogas legales: algunas instituciones académicas, dice Angell, han entrado en alianzas con las compañías farmacéuticas para establecer centros de investigación y programas de enseñanza en el que los estudiantes y miembros de las facultades de Medicina llevan a cabo, esencialmente, investigación para la industria farmacéutica. Cuando los límites entre esta industria y la medicina académica se ha vuelto tan difusos, como lo son actualmente, los objetivos de negocio de las multinacionales del medicamento influyen de múltiples maneras en esas Facultades de medicina. Entonces ¿qué se puede esperar de la gran mayoría de los médicos si éstos tienen vínculos financieros con la industria farmacéutica la cual marca las directrices, recomendaciones y prescripción de medicamentos que incluso pueden dejar graves secuelas físicas y psíquicas, como así ha sucedido?

Pamela Hartzband y Jerome Groopman afirman en el New York Times que los médicos son recompensados (por la Farmafia) ​​por mantener el colesterol de sus pacientes y la presión arterial por debajo de ciertos niveles objetivo. Jay S. Cohen habla en el mismo sentido que sus colegas anteriores Los métodos de prescripción de los médicos están muy influenciados por los incentivos de las compañías farmacéuticas. Pero ¿Esto no sería, además de corrupción, un delito contra la salud pública? ¿Qué grado de complicidad y encubrimiento tienen las agencias nacionales gubernamentales de salud de los países, sobre todo desarrollados? ¿Tienen algunos la desvergüenza de hablar en contra de la homeopatía y silenciar esta campaña de iatrogenia masiva? Cohen remarca el hecho de que Durante años, muchos de nosotros (los médicos) nos hemos opuesto a las compañías farmacéuticas que ofrecen regalos, cenas caras, viajes, vacaciones, entradas para espectáculos en Broadway, eventos deportivos, campos de golf y otros regalos. Hoy en día, los representantes de las compañías farmacéuticas frecuentan los pasillos de muchas Facultades de Medicina, ofreciendo regalos, almuerzos y seminarios gratuitos. La Asociación Médica Americana (la AMA) y otras organizaciones están de acuerdo en “limitar” estas prácticas y han establecido directrices voluntarias (SIC) que restringen la aceptación de regalos que no vayan más allá del mero valor simbólico. Pero, por desgracia, estas directrices no han funcionado nunca.

No han funcionado y, señalo yo, no funcionarán nunca porque la cultura de la salud hoy día es la cultura de la corrupción médico-farmacéutica gracias, entre otras organizaciones, a la AMA estadounidense, quien tolera y promueve la ciencia de la corrupción (como antes ejerció el gangsterismo contra investigadores como Royal Raymond Rife). Y lo refiere además, acertadamente, Sydney Wolfe, de Public Citizen: Las directrices voluntarias de la AMA no son nada más que una campaña de relaciones públicas apenas disimulada. No confío en la industria farmacéutica o en la AMA para practicar lo que predican porque ya llevan articulando directrices similares durante 11 años y solamente en el último par de años hemos encontrado un gran número de violaciones de esas normas. Este chalaneo, consentido desde los gobiernos en su calidad de gestores de la salud pública de los ciudadanos, les convierte en delincuentes de Estado al servicio de unas transnacionales que actúan del mismo modo que la mafia.

Cohen insiste en la cultura de la corrupción médica: La presencia de la industria de las drogas legales en algunas conferencias médicas es tan penetrante que a veces es difícil saber si se trata de conferencias médicas o de convenios sobre publicidad farmacéutica. Cohen cita al Washington Post para señalar el despiporre de este festival de mangoneo clientelar montado conjuntamente por gobiernos, médicos y la mafia del medicamento: En los días previos a la reunión de la Asociación Americana de Psiquiatría, en Filadelfia [2002], las compañías farmacéuticas enviaron por correo a los asistentes cientos de tarjetas telefónicas gratuitas, así como invitaciones a museos, conciertos de jazz y cenas de lujo. Le faltó decir, también, visitas guiadas a los mejores burdeles de lujo de la ciudad con su inexcusable pack de condones de colores (con la bandera americana, faltaría más).

Pero no hace falta ir tan lejos. Aquí, en España, las sociedades médicas también se “pegan la vida padre” en los congresos que organizan bajo el “mecenazgo” de la farmafia. Un ejemplo. El reciente congreso (junio de este año) de la SEPAR (Sociedad española de Neumología y cirugía torácica) se celebró en la isla de Tenerife y los asistentes se hospedaron en un lujoso hotel (el Baobab) que llaman “resort” (una forma hortera y anglofilizada de neocolonizar el lenguaje español, que significa que está ubicado en un entorno privilegiado, con “extras” como el spa, campo de golf, etc..). En el Palacio de Congresos donde se desarrollaban las actividades de los médicos (conferencias, charlas, debates), se podían ver, de forma preeminente, casi diría que omnipotente, los “stands” de farmacéuticas como Roche, Boehringer o AstraZeneca. Eso sí, novedades médicas para “intentar curar” (es un decir) enfermedades crónicas o letales, propias de la especialidad (asma, fibrosis pulmonar, EPOC, cáncer de pulmón, etc), ninguna que no fuese la habitual y farragosa monserga dialéctica médica, tecnicista, ambigua, amalgamada de “prometedoras promesas” con la que embaucar a los enfermos,  todo ello bajo el patronazgo de una industria del medicamento a la que, sobradamente, lo único que le interesa es expandir el negocio de enfermar y, también, a veces, matar. Aquí les paso algunas fotos del “evento”:

CONGRESO DE LA SEPAR, TENERIFE, JUNIO 2015

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La estrategia de la farmafia es, pues, la compra de voluntades y que el enfoque médico esté orientado a la iatrogenia de sus fármacos, a cualquier precio, prescindiendo de una visión nutracéutica de la salud que proporcione métodos más curativos y menos agresivos que los de las drogas legales de Big Pharma. Pero no sólo la medicina oficial representada por los galenos es la mina que explota en exclusiva ese lobby mafioso. También las asociaciones de pacientes están en su objetivo, utilizando el siempre sutil chantaje emocional sobre el enfermo. Así lo señala en su artículo Cohen: las compañías farmacéuticas están invirtiendo millones de dólares en grupos de defensa de pacientes y organizaciones médicas para ayudar a expandir los mercados para sus productos. Muchos grupos de pacientes se han convertido en gran parte o totalmente dependientes del dinero de la industria farmacéutica,

En definitiva, no sería descabellado, poniendo punto final a esta larga crítica de Jay S. Cohen, sobre este sistema de extorsión planificada y consentida, que las grandes corporaciones farmacéuticas fuesen (quiméricamente) llevadas ante un tribunal penal internacional independiente (porque el de ahora es una pantomima compuesta por verdugos que sirven de instrumento a los crímenes de EEUU e Israel) para que fuesen enjuiciadas, entre otros muchos delitos, por impedir de forma deliberada el fomento e investigación de alternativas naturales para la salud.

 

Fuente: http://uraniaenberlin.com/2015/09/11/el-complejo-medico-farmaceutico-delincuencia-organizada-contra-la-salud-5-la-cultura-de-la-corrupcion-como-modus-operandi/

 

El complejo médico-farmacéutico, delincuencia organizada contra la salud (IV). Hipocresía, mafia, crimen y ciencia unidas de la mano

PETER GOTZSCHE

Un niño no fue vacunado en Olot por sus padres y, desgraciadamente, falleció hace unas semanas de difteria debido, sin duda, a un cúmulo de disparates que no debieron nunca ocurrir. Se monta el subsiguiente cirio por la brunete pseudoescéptica en contra de los “anti-vacunas” exigiendo medidas penales contra los padres, los hijos y el Espíritu Santo. Pero del fiasco de vacunas como la del VPH, Gardasil, que sigue su particular conteo de víctimas, no guten los muy…..a pesar de sus contrastados y nefastos efectos secundarios que han llevado a la silla de ruedas a la gimnasta Erika Carrilero y a otras chicas a la muerte. También de las drogas legales que causan miles de muertos o deformaciones físicas (o psíquicas) cada año callan y otorgan. Recordemos, sólo por refrescar la memoria a los desmemoriados, el reciente caso de las indemnizaciones denegadas a los afectados por aquel medicamento siniestro llamado talidomida, de la que ninguna página del cientifismo militante se hizo eco, como suele ser habitual en los defensores de la iatrogenia farmacéutica cuando de las drogas legales se trata. Un “escepticismo” un tanto curioso, la verdad, tanto que que roza (o sobrepasa con creces) la superchería pseudocientífica.  

La talidomida no fue un fármaco cualquiera sino que fue creado nada menos que por médicos del régimen nazi de Hitler y probada en los campos de concentración, según dos investigadores que llegaron a la conclusión, en 2009, que la farmacéutica propietaria de la patente, Grünenthal, había mentido, ya que presentó el caso de su descubrimiento (el de la talidomida) como una suerte de “carambola” allá por el año 1954, cuando lo cierto es que ese fármaco ya se había gestado durante el régimen nacionalsocialista de Hitler. La cruda realidad es que mientras que en la República Democrática de Alemania el Estado de Obreros y Campesinos confiscó todas las empresas del nazismo y las puso al servicio del pueblo, la otra Alemania (la Federal neohitleriana) mantuvo las empresas del III Reich a disposición de sus dueños nazis, librándose “trust” químico-farmacéuticas como Bayer, Boehringuer Ingelheim, Grünenthal, y otras como Goedecke Pharma ahora integrada en Pfizer, de la llamada pomposamente “desnazificación” (una fachada política de la postguerra inventada por EEUU y Alemania para dejar de perseguir al grueso de los criminales de guerra nazis). Más recientemente, hablando de drogas letales, tenemos el conocido caso del medicamento Vioxx, que provocó más de 60 mil muertos, sólo en los EEUU. Hombre, parece que esto si tiene caracteres de genocidio farmacéutico ¿no? Y perseguible por un Tribunal penal internacional, como mínimo. Pero el caso es montar traca demagógica contra las llamadas “pseudomedicinas”, pero a las oficiales (que matan y rematan) ni tocarlas. Como dice el doctor Juan Gervás, en el caso de difteria aparecido en Olot, todo fue “alimentar los bajos instintos y carne para las fieras. Manipulación sin ética”

Sin duda que hay algunos médicos con vocación humanista, exigentes consigo mismos y volcados en dar una atención de calidad a los pacientes (incluso a veces invidualizada), aunque también los hay prepotentes, soberbios y  despreciables, que faltan al trato humano más elemental (como alguien ha dicho por ahí Bordes trabajando en la Seguridad social y amables cuando por las tardes trabajan en la sanidad privada) Pero lo que verdaderamente cuenta en buena parte de los galenos es estar sponsorizados por la Farmafia por lo que, lógicamente, no pueden morder la mano del amo que les da de comer. Un ejemplo de esto último es la médica Esther Samper que tiene tres blogs en Internet, en la práctica desactualizados (MedTempus, Naukas y Doctora Shora en ELPAIS), donde nos cuenta cuáles son sus principios de actuación: acercar la medicina a todos los públicos y en todas sus formas (avances médicos, consejos de salud, tratamientos, prevención…). Una estrategia mediática de promover la ciencia médica de manera idealista, como suele ser el patrón sobre el que se mueven, cara a la galería, esta gente. El problema es que cuando alguien te empieza a cuestionar la ortodoxia… te quedas sin argumentos y recurres al conocido mantra de la conspiración y el “magufismo”, el lamentable recurso de todos los teólogos de la ciencia.

Cuando un usuario escribía hace unos años a Samper en su blog de ELPAÍS lo siguiente: “creo que las farmacéuticas animan a los médicos a que continúen hablando un idioma no entendible para los pacientes, pues es la manera que tienen de vender sus fármacos” aquélla le respondió con un “eso son conspiraciones surrealistas”. Al margen de que sea discutible o no la afirmación del lector…lo cierto y verdadero es que la conspiración más realista que existe es la de una medicina como asalariada, ideológica y monetaria, de la FARMAFIA. La doctora Samper poco puede hablar de conspiraciones cuando está trabajando actualmente como asesora médica para Roche, una de las multinacionales con mayores prácticas delictivas contra la salud en el planeta y empresa creadora de uno de los antivirales más conocidos para la gripe A, el Tamiflú, un medicamento-asesino sintetizado a partir, cómo no, de un remedio herbal chino conocido como “anís estrellado”. El tamiflú fue conocido mundialmente durante la mediática “epidemia de gripe A” de hace unos años. Este fármaco no ha servido, en la práctica, absolutamente para nada que no sea provocar incluso potenciales efectos letales.

Roche (recordemos, la del “pelotazo” de otro medicamento poco recomendable pero sospechosamente “rehabilitado” por Prescrire, la Pirfenidona) es patrocinador de innumerables congresos, revistas y sociedades médicas y, como muchos de sus “colegas” de mafia y omertá, posee una buena colección de actividades criminales relacionadas con sus fármacos. Veamos algunas de ellas:


Medicamentos de Roche causan inquietud

Tres productos de Roche, Tamiflu, Accutane y Lariam, despiertan sospechas en Estados Unidos. Se presume que esos medicamentos tienen efectos psiquiátricos secundarios potencialmente mortales.

Roche debe indemnizar pacientes por ocultar riesgos de un popular medicamento para el acné

Farmaceutica Roche investigada por ocultar informacion sobre 15 mil muertes en Estados Unidos

Avastin, de Roche, tiene más riesgo de lo que se pensaba

Aquellos  pacientes con cáncer tratados con el medicamento ‘Avastin’ , de Roche, en combinación con quimioterapia, tienen un 46 por ciento más de riesgo de morir por efectos secundarios relacionados con este fármaco que aquellos que recibieron sólo quimioterapia, según un estudio de la Universidad neoyorquina Stony Brook, publicado en ‘Journal of the American Medical Association’.

Italia multa a las farmacéuticas Novartis y Roche por estafa con los fármacos Avastin y Lucentis


Del mediático Tamiflú, es de sobra conocido que Roche falseó todas sus “evidencias científicas” para sacar al mercado un producto que iba a generarle millonarias plusvalías, diciendo que el Tamiflu era seguro y su eficacia estaba validada por una supuesta reducción del 61% en las hospitalizaciones de personas que habían contraído la gripe y luego fueron tratadas con Tamiflu. Roche se lo inventó todo, algo que incluso denunció la revista British Medical Journal. Si tenemos en cuenta que organismos mercenarios de la farmafia como el CDC (el Centro de Control para las Enfermedades de Atlanta) y organizaciones corruptas como la OMS hicieron oídos sordos a las acusaciones sobre las falsificaciones de Roche sobre su antiviral-estafa y que, incluso, la FDA, otros amanuenses de la industria del medicamento, señalaron que el Tamiflú y el placebo eran indistinguibles, se puede llegar a algunas conclusiones de cómo son y actúan las grandes corporaciones del medicamento, cuya estrategia se podría resumir en:

1)   El Departamento de marketing de la multinacional de turno elabora la idea de que el medicamento funciona utilizando una evidencia fraudulenta previa, con el fin de obtener su aprobación

2)  La empresa farmacéutica utiliza, posteriormente, esa idea mediante sutiles mecanismos de coerción psicológica para obtener la demanda necesaria del producto entre gobiernos y, por extensión, entre futuros pacientes

3)   Los organismos nacionales de Salud validan como ciertos los estudios fraudulentos sobre que el medicamento es eficaz y seguro, remitiendo a los ensayos falseados por esa industria, por lo que, al final, lo que sobrevuela es una aureola de corrupción e intercambio de mutuos favores entre gobiernos y multinacionales mientras que el paciente es el pagano y chivo expiatorio de todo ello.

Según este artículo de Prescrire, la farmacovigilancia a cargo de las compañías farmacéuticas es, en la práctica, inexistente ya que se dedican a encubrir todo lo que pueden de forma engañosa las consecuencias desfavorables de sus drogas. De este modo las empresas farmacéuticas tienen un interés innegable en minimizar o incluso ocultar los efectos adversos de los medicamentos. Pero, lo que es más importante y que remarcan en el artículo citado es que distintos actores como son los profesionales sanitarios, las autoridades gubernamentales y las  fuentes de financiamiento de los sistemas de salud (que, por diversas razones, desean que las compañías farmacéuticas continúen participando en el suministro de información a los pacientes y al público) están exponiendo a los pacientes a riesgos inaceptables.

En EEUU algunas voces, desde la medicina oficial, se atreven a denunciar a ese lobby mafioso del medicamento. Ya se habló de Daniela Drake en la primera entrada. Drake sabe de lo que habla dejando bien a las claras algunas cosas: Las grandes farmacéuticas es la nueva mafia de EEUU para a continuación señalar: Las compañías farmacéuticas tienen más poder que nunca, y el pueblo estadounidense está pagando el precio, demasiado a menudo con nuestras vidas. Por si no había quedado claro, la doctora Drake mete a fondo el dedo en el ojo al Tito Sam: Estados Unidos es la nación más medicada de la Tierra, con un 70 por ciento de los estadounidenses tomando medicamentos con receta y, sin embargo, tenemos peores resultados de salud que otros países industrializados.

Para la doctora Inma González el negocio médico-farmacéutico se resume en una serie de puntos bien ilustrativos que sintetizan de forma  transparente qué tipo de ciencia médico-farmacéutica se practica hoy día bajo el falso paraguas del “evidentismo científico”:

  1. La medicina basada en la “evidencia” está financiada por la industria farmacéutica y no es cuestionable por el “establishment” médico porque hay conflicto de intereses.
  2. Los investigadores están pagados por los mismos laboratorios, no teniendo obligación de publicar resultados negativos de sus estudios.
  3. Los ensayos clínicos son cortos y las prescripciones son largas, extrapolando resultados, los cuáles se pueden manipular.
  4. A la industria de la farmafia le interesa (lógicamente) vender su producto e investigar sobre la población sana.
  5. Sólo un 10 por cien de las patentes de la industria del medicamento, utilizadas entre los años 1982 y 2003, ha tenido alguna utilidad terapéutica.
  6. Los médicos se dejan seducir muy a menudo por viajes y regalos de la Farmafia que es la que patrocina, por otra parte, sus Congresos (y, añado yo, de las diferentes Asociaciones de Pacientes)

Fuente: http://uraniaenberlin.com/2015/08/13/el-complejo-medico-farmaceutico-delincuencia-organizada-contra-la-salud-4-hipocresia-mafia-crimen-y-ciencia-unidas-de-la-mano/

El complejo médicofarmacéutico: delincuencia organizada contra la salud (II). Fabricando enfermos en serie

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El ‘establishment’ médico trabaja en estrecha colaboración con las multinacionales de los medicamentos, industria cuyo principal objetivo es el lucro y cuya peor pesadilla sería una epidemia de buena salud

Los lobbys o grupos de presión médico-farmacéuticos no son un invento conspiracionista. Son, desde hace tiempo, una realidad constatable como lo pueda ser la industria del armamento, la de la Alimentación, las empresas de transgénicos (Monsanto, Bayer…), las multinacionales de telecomunicaciones, los grupos mediáticos, las eléctricas o, en su vertiente más criminal, el “lobby” (nótese la ironía) de las falsas banderas terroristas y las guerras por el control geoestratégico que acompañan a aquéllas. Este es el verdadero conglomerado que sostiene al sistema capitalista y lo demás son ganas de perderse en arabescos y credulidad supersticiosa de que nuestros gobiernos y empresas son tipos y entidades idealistas que velan por nuestra salud, seguridad, confortabilidad y progreso. Mi idea es menos “romántica”: yo lo llamaría, como Peter Gotzsche, crimen organizado, sin más.

Las compañías farmacéuticas saben que la inmensa mayoría de la población tiene que acudir a resolver sus achaques a través de sus “drogas” legales. Que estamos entre la espada y la pared. Que aunque ellos se cubran las espaldas con la advertencia sobre miles de efectos secundarios de sus fármacos, siguen apelando a que el balance beneficio-riesgo es favorable al primero. Algo que no sucede así con infinidad de medicamentos, ya que muchas muertes o patologías secundarias lo son a causa de la toxicidad de los inevitables fármacos. Pero…¿son malos, malísimos todos los fármacos y vacunas? NO. ¿Todos los médicos son unos matasanos? NO. ¿Toda la ciencia (toda) está corrompida? NO. ¿La industria del medicamento vela por la salud de los enfermos? NO. ¿Todos los ensayos clínicos gozan de evidencia científica contrastable, no mediatizada por grandes intereses comerciales? NO.

Hay que aclarar, para que nadie piense que se está echando aquí por tierra (por las buenas o por las malas) a la medicina occidental que ésta ha curado y cura algunas enfermedades, aunque menos de las que pregona. Las vacunas o una parte de ellas, es cierto, han salvado vidas (otras también han causado muertes y lesiones irreversibles) al igual que la urgencia vital hospitalaria (a la que todos vamos a recurrir tarde o temprano) gracias al buen hacer y profesionalidad de muchos médicos. Las operaciones quirúrgicas, por ejemplo, son cada vez menos invasivas con medios técnicos cada vez más sofisticados logrando hitos científicos nunca antes vistos para la extracción, reparación o implante de tejidos y órganos. En definitiva, la solidez científica en muchos campos de la medicina (la que no depende, fundamentalmente, de los laboratorios farmacéuticos) está contrastada y la tecnología cada vez es más depurada, al servicio del paciente. Pero, lógicamente, eso no quiere decir que todo el monte sea orégano y ello convierta al gremio médico en unos tipos intocables que no se equivocan y que sus protocolos y ensayos sean indiscutibles e infalibles.

Agarrarse al “evidentismo” científico, a la infalibilidad papal de la Ciencia porque lo dice la tradición, las facultades de Medicina y san Hipócrates bendito, vale…pero no del todo, como se ha demostrado en la anterior entrada. Hay una parte de la medicina, sobre todo la preventiva o ambulatoria que, muy a menudo, se convierte en una fábrica de patologizar “enfermedades” donde los galenos abusan reiteradamente (o iatrogénicamente) de la prescripción farmacológica. De fármacos inútiles y, en muchos casos, nefastos a medio-largo plazo. Y, lo que es peor, prescriben sin criterio alguno en determinadas patologías. Conozco el caso de alguien cercano que ha ido más de una vez a Urgencias por su problema cardíaco y, al no advertir nada que estuviera relacionado con su dolencia (episodios arrítmicos, fundamentalmente) dos médicos diferentes le han recetado un antidepresivo (Lexatin) para que ¿estuviese más “tranquilito”?. Si has descartado que no tiene nada asociado a su enfermedad…entonces para que le das un anxiolítico mentecato-psicópata de bata blanca si la causa por la que fue a urgencias era un síntoma objetivo físico relacionado con una patología determinada, no de matiz “psicológico”. ¿Qué pretendían con ello? ¿Medicalizar y crear otra enfermedad o para que no les “toquen los cojones (o el coño, con perdón de ambos) y no vuelvan la próxima vez por consulta? ¿Existe algún protocolo médico por el cual alguien que acude a urgencias y no se le advierte en la exploración problema alguno, se le recete un antidepresivo porque ese tipo, ellos “creen” -como en la Virgen-, necesita “calmarse”?

hola, tengo yatrogenia para ti

Muchos problemas de salud “menores” se abordan a base de inservibles y dañinos fármacos, propagados, muchas veces, masivamente en las televisiones durante, por ejemplo, las épocas “gripales” como clara publicidad engañosa. Las vacunas antigripales, por otro lado, son también un fraude masivo en las que no hay estudios randomizados, verdaderamente fiables y contrastables que hayan probado su efectividad (que no irá más allá de un 6%). La industria del fármaco hace negocio sucio con los anti-gripales con el nada científico “vamos a ver si funciona” (o sea, placebo sí o sí). Los analgésicos y antiácidos estomacales se expiden como churros, drogas estimulantes o calmantes se despachan en serie en psiquiatría olvidándose del diálogo con el paciente. Patologías menores o moderadas, en definitiva, se pueden convertir, a mediano o largo plazo, en crónicas y recurrentes gracias al recetario que médicos de atención primaria lanzan diariamente sobre miles o millones de pacientes, convirtiéndose en una industria de enfermar, más que de curar o paliar.

A los recaderos de la farmafia (pseudoescépticos) les podrá sonar a pseudociencia pero la realidad es que con muchos productos herbales (contrastados, ojo), una cultura de la salud en la que se divulgara entre la ciudadanía unos hábitos más saludables alejados del mercantilismo de las multinacionales de la alimentación y suplementos a base de vitaminas y minerales (que tampoco, todo hay que decirlo, están al alcance de todos los bolsillos, ya que tienen precios abusivos) se lograría una eficaz prevención e incluso curación de muchas dolencias sin necesidad de “aterrizar”, posteriormente, en un hospital o Centro de Salud. O, al menos, compatibilizando todo lo anterior con la medicina llamada convencional a la que tampoco vamos a lapidarla por sistema.

La cultura de la salud antes citada, a través de la alimentación, es casi imposible de poner en práctica de forma generalizada porque la dinámica de la mayoría de la gente es dejarse caer en la vorágine de consumo capitalista fácil y lobotomizarse por la propaganda de las grandes cadenas de alimentación y la comida basura. Sólo hay que entrar en un super o hiper y  contemplar carros o cestas de la compra, en buena parte de los consumidores, repletos de alimentos procesados, bebidas carbónicas, leches re-pasteurizadas y chucherías (embutidos incluidos) con decenas de antioxidantes químicos, colorantes o conservantes como nitritos, nitratos, sulfitos y sulfatos. Y, claro está, también transgénicos no declarados en etiqueta, esos que tanto gustan a los mercenarios de Monsanto y Bayer, tipo JM Mulet, un charlatán al que le encanta provocar  y que se permite el lujo de hablar, en un alarde de pedantería pseudocientífica y manipulación sin precedentes, de “timo” para definir a los “productos naturales o ecológicos”.

Lynne McTaggart, autora del libro. Lo que los médicos no quieren contarte. La verdad sobre los peligros de la medicina moderna, escribe que los estadounidenses se han acostumbrado tanto a seguir las prescripciones de los médicos que aceptan muchas recetas, exámenes clínicos y procedimientos quirúrgicos sin cuestionarlos. Esta fe ciega puede ser peligrosa. La medicina moderna nos ofrece una amplia gama de tratamientos de gran alcance para dolencias grandes y pequeñas. Pero…¿sabía usted que algunas medicinas para dolencias comunes vienen aparejadas a efectos secundarios que podrían amenazar la vida o, en su defecto, no tienen ningún beneficio en absoluto sobre la salud? En definitiva, siguiendo a McTaggart, lo que hay que hacer es creer lo estrictamente necesario en el dogma del “dios” de bata blanca (y nada en la industria de los tóxicos alimentarios) y probar, con lucidez, otras vías terapéuticas o alimentarias de forma complementaria/alternativa, a criterio racional del consumidor, no dejándose tampoco camelar por cualquier estafador a las primeras de cambio, sino buscando, de ser posible, referencias bibliográficas científicas contenidas en PubMed o Cochrane, aunque sean de alcance limitado.

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Eso sí, hay que huir, acorde con lo anterior, de terapias que suenen a “new age”, a cachondeo y a estafa, tales como la  sanación cuántica o reconectiva, la cirugía astral, la absurda y lamentable terapia Hamer que “cura” enfermedades con el pensamiento, los delirios de “chumarisalfaros” o tonterías neurobiomagnéticas. Hay que diferenciar entre estos últimos timadores y lo que son terapias con plantas naturales que poseen principios activos reconocidos (la cúrcuma, el jengibre, la marihuana, stevia, artemisia annua, kalanchoe, hierba de trigo o cebada orgánica, etc) o suplementos como vitaminas (A, C, D, E, Coenzima Q10), aminoácidos (lisina, arginina…) o minerales (selenio, magnesio…) con beneficios preventivos (y curativos) sobradamente contrastados por la experiencia de quienes los han probado. Añadiendo, como coadyuvantes, otro tipo de terapias tales como ejercicios relajantes (meditación, yoga o tai-chi)  por cierto, ya incorporadas en algunas de las clínicas y hospitales más importantes de EEUU. Por eso, entre otras cosas, la supervivencia de la industria farmacéutica depende, en buena medida, de la eliminación, por cualquier medio, de terapias eficaces naturales, las cuáles no son patentables y que, con pesar para esa industria, se han convertido en el tratamiento de elección para millones de personas en todo el mundo a pesar de la presión económica, política, mediática y de los grupos que conforman el fundamentalismo “escéptico”.

En este sentido, ese pseudoescepticismo militante afirma que el que opta (sea médico o paciente) por la medicina integrativa (la convencional más la complementaria; sin duda, la del futuro, pese a quien pese) es un crédulo, conspiranoico o magufo (la etiqueta de todo teócrata escéptico), ya que la investigación de la Santa y Beata Farmafia es la única que goza de evidencia científica. Olvidan estos catequistas de la ciencia que aunque, teóricamente, a esa praxis se sujeta, en la práctica existen decenas de denuncias sobre la falsificación de esa “evidencia”, incluidas las de personalidades que son autoridades científicas en la materia como, por ejemplo, el director médico de Cochrane Peter Gotzsche. Sí hay que hablar de evidencia empírica médica ésta, hoy en día, es un juguete de papel distorsionado y manipulado para sacar pasta gansa los del negocio mafioso farmacéutico…y con resultados de todos conocidos (el fármaco que cura no es rentable).

La fe cientificista, propagada por sus epígonos, conforma uno de los dogmas más ególatras, sectarios y soberbios que se conocen y la industria de la yatrogenia es su caballo de Troya. Ya veremos cuanto les dura.

 

Fuente: uraniaenberlin.com/2015/06/25/el-complejo-medicofarmaceutico-delincuencia-organizada-contra-la-asalud-2-fabricando-enfermos-en-serie/